domingo, abril 02, 2017

5 razones por las que 2017 viene mejorando (aunque no deben tomarse demasiados riesgos para considerar esto preciso o cierto)

1. La primera ha de considerarse una de las más importantes. En este caso es solo una cita que sigue haciendo justicia a la lógica que le da algo de orden a todo esto: “Todo lo cognoscible está ya conocido. San Agustín afirma: las verdades se encuentran en el corazón del hombre: el sabio no hace más que descubrirlas, iluminado, eso sí, por la presencia del Dios vivo. Y Rimbaud: el poeta es apenas un camino para la voz de lo eterno. Y Parménides: es la Diosa quien habla. Y Lacan: el sujeto es hablado. Todo conocimiento está podrido desde su raíz, porque sólo conocemos los términos de nuestro conocimiento, y no las cosas que esos términos designan. ¿Qué importa entonces que Aristóteles diga, luciferino, que A es A, si no es más que A, y además ya lo sabíamos?” Antonio Caballero, Sin remedio.

2. El punto anterior podrá ser obviado solo si ha pasado juiciosa revista a la discografía de Death Dies. Preferiblemente si lo ha hecho entre el día 21 de febrero de 2017 hasta el presente.



El trabajo más reciente de la banda, ‘Legione’, fue lanzado en 2015. Lo anterior hace pertinente recalcar, aunque resultará obvio, que no se está haciendo alusión a producciones propias de 2017 sino a la digresión dedicada a aquellas agrupaciones que han cautivado por orientaciones no necesariamente emocionales o cargadas de ideología juvenil y retardataria. Mejor dicho, es otra producción que bien podría considerarse próxima a los presupuestos de Evol y a lo que Alejandro Gaviria denomina el “agnosticismo sosegado”. Es decir, es un grupo que, a mi modo de ver, hace a un lado los influjos de la superstición y la superchería. Para ser más directo: “La superstición seguirá existiendo por muchos años. La gran mayoría de los hombres continuará agradeciéndole a un Dios inexistente cada amanecer, despidiendo a sus muertos como si partieran para un largo viaje, atribuyéndoles a las divinidades los caprichos del destino”.

3. Ignoro cómo carajos pude pasar por alto Opera IX. Y nótese que, como Evol, es una banda italiana. No soy muy seguidor de todos sus discos, pero lo que hacen en ‘The Black Opera: Symphoniae Mysteriorum in Laudem Tenebrarum’ (2000) es tan simple como delirante, tan sosegado como caótico en un nivel bastante interno. Se hace en el 2000, momento en el que estos sonidos se van alejando cada vez más del insulto plano, de la blasfemia infantil, del impulso vulgar.



4. Traigo ahora algo quizá obvio para la fecha: Sargeist. Luego de verlos en vivo me he quedado con un par de palabras resonando en los oídos y en la garganta. Es un grupo que se basa en una aparente estridencia, y ello no es un insulto. El repaso por su discografía puede hacer surgir una aparente contradicción. Aparente porque ese repiqueteo sonoro puede generar confusión. Para la muestra, ‘Satanic Black Devotion’ (2003).



La confusión puede aparecer pronto. El riesgo, si es usted alguien que gusta de hacer conexiones oportunistas, es quedarse en la idea de la estridencia como idea, como sentido de vida. La razón tarda en llegar, pero seguro lo hace. Basta con verlos ahora en vivo repudiando actos de violencia, la solemnidad del espectáculo, la claridad del sonido, el discurrir casi alejado de toda pasión. Para unos será simple estratagema, pero ello expone también una distancia ante el dogma y la susodicha superstición. ¿Por qué suele creerse entonces todo lo contrario? Para Alejandro Gaviria, “Tal vez las prioridades coyunturales de los medios masivos de comunicación siempre van a llevar a lo mismo, a privilegiar el escándalo y a menospreciar las explicaciones más sosegadas”. Quizá esa forma de los medios masivos se ha afincado en nuestras mentes y en eso que hemos dado en llamar sociedad.

5. “Y tal vez sea por culpa de esa Verdad absoluta y completamente abstracta que caracteriza a las matemáticas por lo que tanta gente sigue viéndolas como algo árido y desapasionado y a sus practicantes como cebollinos asociales”, escribió David Foster Wallace. Quizá no sea solo culpa de las verdades absolutas sino también de los absolutistas pseudo poseedores de la verdad. Aunque para reglas, la excepción. En 2017 estará en Colombia Anathema; el 7 de agosto, para ser más precisos. Y llegarán estrenando álbum: ‘The Optimist’ (2017). Dado que hace rato se distanció del metal, a la banda se le tilda de todo. Lo único cierto es que sigue haciendo buena música, una que ahora lanza una suerte de ironía que debe ser comprendida en su conjunto y por ello, quizá, hasta se la juegan por tocar el nombre de la agrupación misma con un elemento conceptual: ana_thema, deconstruyendo así esa especie de contradicción semántica entre el anatema (como actitud ideológica transgresora) y lo optimista (que no necesita explicación alguna). Como se dijo en la primera cita: “Todo conocimiento está podrido desde su raíz, porque sólo conocemos los términos de nuestro conocimiento”. El conocimiento, esa idea que teníamos de Anathema, sigue cambiando para evitar estancarse, para evitar podrirse de raíz.