domingo, marzo 26, 2017

Una digresión a 2017

Estaba tan interesado por encontrar nuevos sonidos que no he hecho más que perder el tiempo esperando. Es muy pronto, lo sé, para tener avances importantes que hagan posible escribir mes a mes sobre lo que ha venido saliendo este año.

He estado a la expectativa, se los puedo asegurar. Pero quiero ser honesto con ustedes, este último mes he repetido y repetido y repetido y repetido... algunos temas y álbumes que me remontan a momentos de placeres acá indescriptibles.

¿Conocieron a Evol? Intento buscar una agrupación que se le parezca y no la encuentro. Si saben de alguna, les agradezco dejen el comentario en este blog o en Facebook.


Perdón por la elección del video, pero es lo que hay.

Esta maldita canción de arriba es simplemente un ritual, en encuentro con el estoicismo, un hundirse en pensamientos liberadores, nada pasionales. Es una entrega, es un arrojarse a los momentos trascendentales de la vida (cada uno a la suya) y saberse solo, aislado, dispuesto a partir. Esos 5 minutos de música me permiten adentrarme en una suerte de vacío en el que no hay dolor, no hay cargas; no hay felicidad tampoco, es un estado simplemente anhedónico. Es estar y no.

Caso semejante se presenta con Ancient y su ‘Dem Glemte Riket’ (1999). Me descubro leyendo siempre ‘A sangre fría’, novela de Truman Capote. Ese disco de Ancient fue básicamente la banda sonora durante toda la lectura: cuando asesinan la familia, suena "Trolltar"; cuando apresan a los dos asesinos, está “Nattens Skjønnhet”; pasado el suplicio y los cuelgan, aparece entre las sombras algo de calma con “Paa Evig Vandring”; y en el final, cuando Capote los visita en sus tumbas, ingresan con una calma inesperada los sonidos de "Fjellets Hemmelighet" y “Algol”. Esa novela y el disco de Ancient parecían hechos a la medida, aunque no fue más que un azar el que me los puso en el tiempo y el mismo lugar.

Recuerdo así con especial interés a Evol y a Ancient, dos bandas que marcan no solo un gusto sonoro sino que terminan definiendo una experiencia de vida. Y nótese que no hablo de conciertos, de parches, de nada más que estar con la música. De estar con la música y poder identificar momentos.

¿A este man por qué le dio por devolverse si estábamos en 2017? Es muy sencillo: haciendo la tarea me encontré con bandas como Iron Reagan:



También con Warbringer:



Y hasta me di la oportunidad de conocer a Mantar:



No pretendo engañarlos. Para esta entrega fue difícil encontrar un hilo porque en general lo que veía era una gran decepción, no sentía que esa música me brindara algo cercano a una experiencia. Lo que más se ha aproximado por ahora está lo que ya dije en la entrega anterior y lo que ahora está haciendo Nergal, aunque muchos lo desecharán de entrada porque está más cerca del blues y el rock and roll que del metal, pero a quién le importa.

Hay que prestarle atención a Me and That Man. Y les recomiendo revisitar a Evol y a Ancient. Yo los estoy disfrutando en este momento de lóbrega necedad.




Adenda del 29 de marzo de 2017
Escuchando mi lista de Deezer me encontré con la canción "As the Wolves Howl Again", de Enthroned. Como podrán notar, hay elementos que hacen reminiscencia a Evol. No doy más detalles porque es absolutamente obvio. Y recordé: obvio, por eso la seleccioné.