sábado, febrero 15, 2014

The mainstream needed us


Todo suele encontrar una vaga y simple explicación: es la economía. No, es la política. O, es demasiado mainstream; es puro pop. La respuesta dice y no dice nada. Culpar es sencillo, pues no hay que explicar nada. Se señala, se apunta y fuego. Y luego, la queja. Y el olvido. Y un nuevo culpable. Es abrir fuego... con escopeta, o con uzi. ¿Muy cursi?

Philip Anselmo dijo algo que me interesó y afectó profundamente: "the mainstream needed us". ¡Oh, se vendió Anselmo! "Su música ahora es tan pop", se oye decir, y también: "seguro necesita plata". ¿Sí vio?, era la economía. Esperen. Es factible que no lo diga con ánimo de mercachifle sino de darle al escenario musical lo que tanto le ha hecho falta: buenos grupos y músicos que produzcan y puedan vivir de ello, que diversifiquen el inerme escenario musical ahora plagado de problemas de la farándula. Pobre Justin Bieber. Basta con hacer un sondeo entre las plataformas colombianas que dicen hablar de música, en el sentido más pobre del término, para evidenciar las ausencias de siempre: de amplitud, de profundidad, de investigación, de conocimiento, de rigor, de creatividad. La fórmula de las listas, el inflamado interés por lo personal (¿cuántas notas más sacará de Robi Draco Rosa la gente de Señal Radiónica?) y la ausencia de conocimientos estéticos para poder hacer una crítica que supere la especulación salvaje y el enceguecedor amiguismo, que deje atrás las concesiones a la mentira y al sentimentalismo. Pero nadie va a hablar mal de Selena Gomez ni de Juanes... ¡Maldito Fernán Martínez!

El underground, en la medida que habla de audiencias pequeñas y especializadas, dificulta llegar a toda la música que nos puede interesar. Conocer lo más reciente de 2 proyectos que admiro me puso a pensar que, en definitiva, MySpace no salvará el mercado de la música, Spotify difícilmente logrará impactar con fuerza, Youtube se hará cada vez más tedioso y los medios de comunicación nacionales (tradicionales y no) que dicen saber de música están plagados de pinchadiscos que no saben más allá de lo que sus paupérrimas emisiones y publicaciones dejan ver. En otras palabras: la dichosa revolución musical sigue estando donde se quedó hace lustros: en los pequeños sectores especializados que siguen distribuyendo la música uno a uno, y no de uno a muchos, en formatos que supuestamente lo limitan pero al mismo tiempo le brindan el placer de la exclusividad. Al fin, al parecer, se está entrando en razón para entender que el 'todo gratis' no era más que un nocivo y torpe modelo de merebajoperohagoalgoparatenerconciertos.

Pensées Nocturnes y Movimento d'Avanguardia Ermetico publicaron discos en 2013 y 2012, respectivamente, pero yo solo me entero ahora a inicios de 2014 porque las redes sociales y los medios que saben de música, y de política y de fútbol, solo se ciñen a hablar de la rodilla de Falcao y de la falsa erótica lésbica de Shakira. Y de la empelotada de Miley Cirus junto las extrovertidas actuaciones del Padre Chucho. O de la canción que saca Cristian Castro porque dice hacer metal, aunque no lo hace del todo mal. Me entero (y me desvío del tema) que la producción de Castro no es tan fofa ni perniciosa como la audiencia esperaba. Superar el prejuicio es difícil, pero la canción tiene música bien ejecutada, letra sencilla pero respetuosa con la estética de la tragedia. ¿La voz? Quizá muy dulzona, claro, pero cercana al heavy metal. Rata Blanca..... Qué sé yo. ¿Discriminación? Por favor. Sería necesario ser retardado para considerar que lo que acá digo es una ironía. Solo me ciño a la vergonzante falta de agenda de los "medios musicales".



Tómese 30 segundos para pensar en la cantidad de vaguedades en las que nos distraemos y gracias a las cuales perdemos de vista lo que nos puede interesar. Quizás al mainstream le haga bien, como propone Anselmo, recibir lo que hasta hace años entendimos como underground para no perdernos producciones que valen aún más la pena pero que pueden pasarse de largo porque el mercado del pop tiene tanto bombo que ahoga lo que a muchos nos interesa (disculpen la falta de comas pero realmente me interesa). Qué temáticas aborda el disco de Movimento d'Avanguardia Ermetico, en qué proyecto están ahora los de Brujería ¿nuevo disco de Pensées Nocturnes? Esperen: se murió Pacheco y la Piraquive tiene millones en apartamentos en EE.UU. y hay que conmemorar los 20 años de la desaparición de Cobain y U2 nos sorprende con nuevo disco y Robi Draco Rosa aún respira y Ricky Martín se separa y nuestra banda de la semana es ¿Green Day? y #FuerzaTigre y se nos vino el mundial y experimentemos con los sonidos repetidos de Monsieur Perine. Qué falta de sensatez, y el asunto se agrava cuando usan ese molesto plural mayestático y ese tuteo que equipara por lo bajo.

No se trata de ventas ni de cambiar la música, su estética. Nada va a colapsar si se logra que un buen medio hable bien de buena música. Quizá el rumbo de los medios especializados anglosajones no sea ahora el adalid de las publicaciones alrededor de la música. Pero una cosa sí es segura: por lo menos ellos tienen un resquicio para hablar de lo que importa, para hablar del frente y del reverso de la música. ¿Será tan difícil poder superar esto de quedarse en la maravilla del decorado?