miércoles, enero 25, 2012

Me duele



Me duele esta lista. Me duele esta canción. Me duele esa capacidad de recobrar el dolor. Me duele que no se me haya ocurrido a mí. Me duele que sean tantos y la lista no se detenga. Me duele que no falte quien vea en esta canción una apología. Me duele la ceguera y el encierro. Me duele que les hayan quedado faltando ciertas yerbas del pantano. Me duele que pocos, casi ninguno, hayan sido juzgados. Me duele el lastre que dejaron: la cantidad de muertes, la cantidad de viudas, la cantidad de huérfanos. Me duele que se sigan sumando muertos. Me duele como nunca porque de esa forma en que me duele no han logrado hacerlo otros medios, solo temas como este que se producen en el metal. Me duele y me gusta que duela para recordarme vivo y para recordarme que sólo restos somos. Me duele que hagan del dolor un teatro y una exposición de “arte”. Me duele que a vos no te duela. Me duele pensar que en este momento está naciendo otro que hará parte de la lista. Me duele que la humanidad se diga humana. Me duele que sigan pensando que el metal es un barbarismo y sus seguidores bárbaros. Me duele tener que esperar a que sea una falencia orgánica la que impida que siga creciendo el daño de estas plagas. Me duele la impotencia. Me duele que la muerte de un hombre sea una tragedia y que la muerte de miles sea solo estadística. Me duele esta dolorosa lista. Me duele aquí, como seguro duele allá. Me duele que sigamos enfrascados en si fueron o no. Me duele la estupidez. Me duele esta hecatombe permanente. Me duele.

1. Franjo Tuđman
2. Perón
3. Josep Stalin
4. Augusto Pinochet
5. Idi Amin Dada
6. Nicolae Ceausescu
7. Francisco Franco
8. Mussolini
9.
10. Napoleón
11. Tito
12. Trujillo
13. François Duvalier
14. Kim Il Sum
15. Mobutu
16. Jean-Claude Duvalier
17. Fidel Castro
18. Julio Cesar
19. Aleksandr Lukashenko
20. Kim Jong Il
21. Hassanal Bolkiah
22. Hosni Mubarak
23. Pol Pot
24.
25. Islam Karimov
26. Bashar Al-Assad
27. Adolf Hitler
28. Omar Al-Bashir
29. George Bush
30. Joseph Kabila
31. Kaiser Wilhelm II
32. Saddam Hussein
33. Slobodan Miloševic
34. Isaias Afwerki
35.
36. Lenin
37. Iljam Alíev
38. Ruhollah Jomeini
39. Ferdinand Marcos
40. Sid'Ahmed Taya
41. José Eduardo Dos Santos
42. Haji Mohammed Suharto
43.
44. Zine El Abidine Ben Ali
45.
46. Hu Jintao
Völkerschlächter

lunes, enero 02, 2012

Finalidad

Hay hechos y temas en los que uno simplemente se refleja. También hay personas con las que uno medianamente se logra identificar. El proceso, por más extraño que llegue a parecer, lo genero (no siempre de manera consciente) a través de la música y los libros. Esta vez, valga el infortunio, llegó por medio de la música de Woods of Ypres.

No pienso tirarme acá una larga retahíla lacrimosa. La muerte en Medellín nos ha tocado de manera más violenta y cercana, pero no por ello, y por fortuna, nos hemos acostumbrado. La muerte le tocó a un músico de 31 años (lo mismos que tengo ahora) que residía en Canadá y que con su banda tocaba doom. El hecho ocurrió el 21 de diciembre de 2011 cerca de Barrie, Ontario: un accidente de automóvil.

Me movió un poco el tema por eso que les digo, por la edad; también por la cercanía con la música, por el metal; asimismo, porque a David Gold (se hacía llamar David Ypres, ese método también usado en Medellín y todas partes de tomar por apellido el nombre de la banda) lo seguía en Twitter y el 18 de diciembre hice su último comentario en esa red belicosa, ligera e insistentemente dispersa.  

No voy a decir que lo conocía de cerca porque leía de él unas líneas de vez en cuando o porque desde que escuché el tema y vi el video de ‘I Was Buried In Mount Pleasant Cemetery’ me encapriché con el ritmo de la banda y sus letras que parecen de liturgia vespertina.

The sun came down hot and hard, I could never sleep
To disappear was the only way I could find relief

No, no es eso. Simplemente uno logra crear una filiación del estado mental, algo así como concatenarse de manera metafísica simplemente por la manera de contemplar el mundo:

The End of August
And into autumn
A year from now I’ll be so far away

Ahora que lo pienso, y para cerrar, esto me lleva (casi todo me lleva) a unas líneas de León de Greiff:
Señora Muerte que se va llevando
todo lo bueno que en nosotros topa!...
Mis respetos al grupo Woods of Ypres. Un dedicado silencio a David. Una magra noticia más para el metal. Es que está bien que nos guste hablar de la muerte y no temerle; tenerla presente y tener con ella todo acto cordial, no tener la angustia como disposición afectiva fundamental (el planteamiento es de Heidegger), pero otra cosa es que nos vaya dejando solos, carajo. Señora Muerte, eso es otra cosa.

Lunes, 02 de enero de 2012. In memoriam....