domingo, agosto 08, 2010

Avizorando la noche

No voy a decir mucho, por lo menos por ahora. Tuve ya la oportunidad de ver el documental Until the Light Takes Us completo a través de Youtube, y en primer lugar hay que decir que se valora la mirada interna y su toma de distancia del amarillismo mostrado por otros medios, además del ánimo “escudriñador” (un curioso morbo) de la sociología.

Dicho esto me llaman la atención 3 cosas (que es posible que vea yo y les esté dando importancia de más, pero así lo vi): los ritmos cortos y la música lenta le da por momentos un aire de nostalgia que no esperaba al mostrar de manera íntima una parte histórica del black metal que no se caracteriza precisamente por su amabilidad; las voces de los invitados (los invitados en sí, claro), expresan un cierto aislamiento, un enfoque que pareciera matizar la “agresividad” que se le ha endilgado a este género al ser revisado con desconocimiento y ánimo satanizante, como sucede con toda postura divergente; y por último, como ya alguien lo comentara en este blog porque tuvo la oportunidad de verlo en Canadá, que llega para acabar con más mitos y con más elucubraciones que se generaron por las distancias geográficas, por la imprecisión que se tenía de las fechas y de los hechos en sí.

Por último quiero destacar un elemento que los participantes mencionan, o dejan vibrando, y que en gran parte de Latinoamérica no es bien entendido o recibido: el metal como arte, como creación que expresa un sentido que no necesariamente se inscribe en la “realidad”, en lo “real”; su sentido de lo auténtico es desde lo musical, y no se limita a expresar “verdades”, aunque en la forma y en el fondo lo mueva el existencialismo.