sábado, septiembre 26, 2009

De la visita de Belphegor a Medellín

Sobre el concierto hay mucho que decir, sobre todo lo bueno y lo apabullante que fue.

Ahora no hay tiempo para escribir mucho, pero dejo acá algunas de las imágenes que Melodías en Acero captó de este evento que se realizó en Medellín el sábado 19 de septiembre.

domingo, septiembre 06, 2009

Walpurgis rites - Hexenwahn


Hasta ahora se tiene una información muy básica de lo que será la placa de 2009 de Belphegor. Para muchos, quizá, no sea algo muy nuevo ni muy novedoso, pero considero que esta banda tiene la capacidad de hacer abrir los ojos en cada producción, de allí que muchas bandas quieran sonar como ella. Unas se pegaron al 'Lucifer incestus'; otras me suenan ajustadas al 'Goatreich - Fleshcult'; otro número, que le queda bastante apretado, rememora el sonido del 'Pestapokalypse VI'; y de lo que estoy seguro, es que ninguna suena todavía como el 'Bondage goat zombie' y mucho menos como lo que viene a partir de octubre: 'Walpurgis rites - Hexenwahn'.

No sé mucho de este disco pero ya en el Myspace de Belphegor se puede escuchar el tema que le da título a este nuevo álbum y ver la imágen que hará las veces de carátula. También un adelanto del video Der geistertreiber, el cual pueden observar acá abajo.

Cambiando de tema, aunque con el mismo autor, se acerca el concierto de los austríacos (junto a God Dethroned y Elexorien) en Colombia. Dos fechas que ponen de nuevo a Medellín y Bogotá en la tabla nada despreciable de visitas de grandes bandas internacionales. Luego será Kreator y Exodus por medio del festival Altavoz, pero ya habrá tiempo para pronunciarse al respecto.

jueves, agosto 13, 2009

Behemoth, sin censura

Me consideraba ya en cierta medida un descreído de la música de esta banda polaca. Dado que le sigo sus pasos desde hace tiempo, sentía (desde hace unos 3 años hasta ahora) que habían caído en esa fórmula identificable, pegajosa, vendible, repetida, repetida.

Es un logro que el concepto se haya reducido gracias a esta pieza que los confirma como creadores, como músicos, como pensantes. Y este video muestra también que se atreven y que se alejan de ese concepto ya tan retórico y clásico y de dudosa procedencia de la “autocensura” en el metal: nos hacen creer que van a mostrar, nos seducen, pero todo se queda en veremos (qué contradicción, ¿no?). Hago la advertencia de que no se trata de simple voyerismo, sino de ser atrevidos, de irse lanza en ristre, de proponer y provocar (el que me censuren también atrae).

El sonido se me antoja nuevo con aires de lo clásico. Algo del ‘Satánica’, del ‘Zos Kia Cultus’ y un ambiente medio denso, medio árido, medio 'Decamerón' y profano.

Este video ya lo han banneado, censurado y señalado, pero acá lo dejo en su versión intencionada, en su versión original porque confío en que el problema no estriba en ser menor de edad, en ser “malpensante” o díscolo; el problema, digo yo, es del que señala y que no sabe qué hacer con ese dedo ya en el aire con historia de perversión a cuestas.

De su álbum 'Evangelion' (2009), Behemoth con Ov fire and the void.


domingo, julio 12, 2009

Instinto de supervivencia


Expresar el dolor, lo que yo veo que ellos expresan como dolor, no es fácil cuando no hay lágrimas ni lamentos de por medio. Es quizás una inocultable impotencia, una restringida movilidad, un desahucio que se manifiesta entre un ritmo que baja y una vocalización desenfadada.

No sé mucho de tiempos, ni de compases ni de contrapuntos, pero ese funeral que se despliega lento y que enmudece en la medida en que avanza, me hace sentir cierto confort. Si ya todo está perdido, seguro que es posible sentirse bien porque ya no hay que luchar, porque la miseria nos tiene entre fórceps y no hay pena más allá del silencio.

Escuchar los últimos dos trabajos de My Dying Bride me produce en cierta medida esa satisfacción, y el dolor: saber que de allí en adelante no hay que buscar la forma de sobrevivir en el laberíntico mundo que nos correspondió; además de saber que no hubo nunca pedestal sino que vamos en frenética caída. Me recuerda también a Poe y sus cuervos y sus encumbradas charlas con la soledad y la muerte. Más allá solo está el hombre en su vacío, y eso agrada porque no importan los inviernos ni los héroes caídos.

El cuerpo como el elemento para transmitir las sensaciones resulta tan cálido y frágil que allí debe estar lo asertivo de su uso. Y las vanas palabras y la pasión angustiosa que colisionan con un estatismo expresivo los hace aun más destacados porque no están contaminados por el desasosiego ni el ánimo bajo ni la nostalgia prematura y pasajera. Es la voluntad de hacer a un lado y de seguir en lo que sea que se siga.

No creo que para tantas penas sea necesaria una musa, y léase como una mujer que nos abandona o el deseo con cintura ajustada a las costillas. Si bien el cliché es recurrente, incluso en el metal, ha sabido sortearse esta ligereza y facilismo shakesperiano. Sin embargo, acá hay cierta disyuntiva despertada contra el mismo My Dying Bride, Katatonia y Novembre (menciono solo algunos grupos), pero por fortuna no se hacen repetitivas las alusiones entre sus discos.

Se destaca de la música su capacidad de avivar y generar sensaciones, sean comunes o no. Esto no tiene una fórmula, no tiene un secreto a voces que fácilmente se trasmite, no es levantarse todos los días temprano o tarde y saber que esta línea va con este ritmo. Debe sentirse, digo yo. Es un asunto de construirlo, no de esperar a que llegue a la cabeza la lírica ideal, las musas de Rubén Darío. Debe ser un conjunto de inspiración y de transpiración, se dice entre quienes saben, puesto que dedican su vida a la creación.

Ignoro qué sucede cuando se clava la angustia y al mismo tiempo ésta permite plasmarse en un papel o un instrumento. Debe ser un asunto de tiempos, de construcciones formales a pesar de la desazón. "Cuando dios te da un don, también te da un látigo y ese látigo es solamente para autoflagelarse", dijo el escritor Truman Capote. Pero cómo carajos hacer que ese “don” se formule y comunique de la forma en que usted lo creó.

Y ya oigo las respuestas: que todos estamos cruzados por los mismos sentimientos, por vivencias similares. Y no me importa, no lo creo. Usted no puede saber lo que siento en este momento. Se lo imagina, quizá.

domingo, julio 05, 2009

No suena el bacarat

Anda cabizbajo el metal de Medellín. Hace rato no se escucha del trabajo que están adelantando las bandas y eso es ya un indicador que siempre caracteriza lo que acá (y es un fenómeno nacional) se está haciendo.

Suena el bacarat cuando estalla el amplificador en una plaza o en un salón, pero más allá la atención es poca. Mucho se dijo sobre Rock al Parque y bien tuvimos a Morbid Angel y a Haggard y salieron unas fotos dignas de poster, pero más allá no hay nada. Un espejismo que se crea con medios y al que la gran mayoría “llenaplazas” acude. Y se ve el Parque Simón Bolívar repleto, se ve el Cincuentenario colmado gracias a Altavoz, aunque la fiebre se acaba con el último rasgueo. Y todos a dormir hasta el otro año.

Falta un trabajo constante que demuestre que el movimiento cultural del metal, del rock, de lo que bien quiera usted, está lejos de ser solo comercio, de ser solo conciertos. Para ello se necesita gente preparada y con la capacidad de mirar para los lados sin esas anteojeras y miopía peculiar.

Hay que dejar de mirarse el ombligo y aplaudir cuando se haga una nota o un comentario, cuando publiquen una foto o una entrevista, de lo contrario eso van a seguir dando: 1 x 1.